Salir a cenar en pareja siempre funciona, pero algunas noches apetece algo más que reservar una mesa, pedir dos platos y volver a casa. Palma tiene restaurantes y coctelerías para casi cualquier ocasión; por eso, cuando buscas un plan diferente, quizá tenga más sentido encontrar un sitio donde la cena pueda alargarse sin necesidad de tener preparada una segunda parada.
En Arlequín la idea va precisamente por ahí. Puedes empezar compartiendo algunos platos, continuar con uno de sus cócteles de autor y, si la noche se presta, echar una partida a alguno de sus juegos de mesa o acercarte a la máquina arcade. No hace falta decidirlo todo antes de salir: la gracia está en que el plan vaya tomando forma sobre la marcha.
Empezar compartiendo siempre da más juego
En una cena en pareja, pedir varios platos al centro tiene algo especialmente cómodo. Permite probar más cosas, evita que cada uno se quede encerrado en su elección y hace que la comida tenga un punto más informal.
La carta de Arlequín está bastante pensada para este tipo de cena. Una posible forma de empezar sería compartir sus tacos de picaña de Angus, preparados con mayo chipotle, rabanitos y alcaparras fritas. Si preferís algo más clásico pero con personalidad, las croquetas caseras de rabo de toro con pimientos del piquillo son otra opción sencilla de poner al centro.
También hay espacio para salir un poco de lo habitual. Los baos de pollo desmechado, acompañados de ensalada japonesa y mayo de sésamo, permiten introducir sabores diferentes sin convertir la cena en algo demasiado pesado.
Si sois más de producto del mar, la carta cambia bastante de registro. Los tacos de gambas con crema de aguacate, col lombarda, chilli y mango combinan sabores frescos y algo picantes, mientras que las vieiras con salsa de aguacate, perejil y cilantro, gratinadas con parmesano pueden funcionar muy bien si buscáis un plato algo más especial para compartir.
No se trata de pedir media carta. Con dos o tres propuestas compartidas podéis montar una cena variada y dejar sitio para lo que viene después.
Y después de cenar, no hace falta buscar otro sitio
Aquí es donde una coctelería que también sirve comida resulta especialmente cómoda.
Terminas de cenar y no aparece inmediatamente esa conversación de “¿a qué bar vamos ahora?”. Puedes quedarte donde estás, continuar hablando y pasar directamente a la carta de cócteles.
En Arlequín, además, la coctelería tiene bastante personalidad. La casa trabaja una propuesta moderna y visual, con combinaciones que se alejan de los cócteles más previsibles. La propia web los define como creaciones únicas y exclusivas elaboradas con productos de primera calidad y marcas premium.
Por eso una buena idea en pareja puede ser pedir dos cócteles bastante diferentes y compartirlos.
Para algo fresco y afrutado: Thinking About You
Thinking About You mezcla vodka Absolut Raspberry, licor de sandía, limón, agua de rosas, frambuesas y tónica Schweppes Pink.
Por ingredientes, es una opción que puede encajar especialmente bien si os gustan los perfiles más frutales y aromáticos. La combinación de frambuesa y sandía aporta ese lado más amable, mientras que el limón y la tónica ayudan a equilibrarlo.
Es además uno de esos cócteles que puede funcionar perfectamente para empezar la noche antes de cenar o para continuar después de la comida con algo más fresco.
Si buscáis algo tropical: Masquerade
Para quien prefiera sabores más tropicales, Masquerade combina Gin Malfy Arancia, ron Aluna Coco, limón, fruta de la pasión y tónica de pomelo.
La mezcla de coco, fruta de la pasión, cítricos y pomelo deja claro que estamos ante una propuesta bastante diferente a un combinado tradicional.
Puede ser una buena elección si uno de los dos quiere probar algo nuevo sin entrar necesariamente en perfiles demasiado intensos.
Para terminar con algo más complejo: Monkey Crush
Si la idea es buscar un cóctel con más carácter, Monkey Crush cambia completamente de registro. Lleva Four Roses Bourbon, Amaretto, limón, cerezas Amarena, bitter de chocolate y clara de huevo vegana.
Aquí aparecen notas más profundas: bourbon, almendra, cereza y chocolate. Puede encajar especialmente bien al final de la cena, casi como una continuación del postre para quienes prefieren terminar la noche con un cóctel más intenso.
Y si os apetece comparar, pedir uno más fresco y otro más potente permite ir probando ambos y convertir la propia carta en parte del plan.
También podéis dejar sitio para el postre
Si todavía queda hambre, la carta tiene varios postres pensados para compartir.
La Cheesecake Brûlée con helado de caramelo es probablemente una de las opciones más fáciles de compartir si sois amantes de los postres cremosos. Otra alternativa es la tarta de fruta de la pasión y mango con galleta crujiente y merengue, que juega con sabores mucho más frescos y ácidos.
Para quien quiera ir directamente a algo contundente, también está la Cookie Brownie con helado de pistacho y caramelo.
Una cena en pareja no necesita terminar necesariamente con “un postre para cada uno”. Compartir uno y pasar después a la coctelería encaja bastante mejor con una noche que todavía tiene recorrido.
Entre un cóctel y otro también puede pasar algo
Una de las cosas que diferencia a Arlequín de una cena convencional es que no todo gira alrededor de la mesa.
El local cuenta con juegos de mesa y una máquina arcade que pueden aparecer en cualquier momento de la noche. No hace falta ir con intención de jugar; están simplemente como una opción más.
En una primera cita pueden ayudar a romper un poco el hielo. Si lleváis tiempo juntos, quizá sea simplemente la excusa para competir un rato y salir de la rutina.
Lo interesante es que no necesitas reservar una actividad ni organizar nada previamente. Si apetece, jugáis; si la conversación va por otro camino, seguís con la sobremesa.
Un plan que puede empezar bastante antes de la cena
Arlequín abre a partir de las 17:00, por lo que el plan tampoco tiene que empezar necesariamente a las nueve de la noche. Según la información facilitada por el propio negocio, durante las primeras horas el ambiente es más tranquilo y va evolucionando hacia parejas y grupos conforme avanza la noche.
Eso permite hacer una cita más flexible: quedar para un primer cóctel a última hora de la tarde, compartir algunos platos después y alargar el plan sin estar pendientes de cambiar de establecimiento.
En una ciudad como Palma, donde muchas veces una salida implica enlazar restaurante, bar y otro local posterior, poder hacerlo todo en el mismo sitio resulta bastante cómodo.
Una cita sin demasiadas reglas
Quizá esa sea la mejor forma de entender una noche en Arlequín.
No tienes por qué elegir entre restaurante, coctelería o entretenimiento. Puedes empezar compartiendo unos tacos de picaña y unos baos, continuar con un Thinking About You y un Monkey Crush y terminar probando la Cheesecake Brûlée mientras decidís si todavía queda tiempo para una partida.
O hacer exactamente lo contrario.
Una buena cita no necesita tener todos los pasos escritos de antemano. A veces lo único importante es elegir un sitio donde apetezca quedarse.
Preguntas frecuentes
¿Dónde cenar en pareja en Palma de Mallorca?
Si buscas un plan diferente, puede resultar interesante elegir un restaurante donde además de cenar puedas continuar tomando cócteles o hacer alguna actividad sin cambiar de local.
¿Qué platos se pueden compartir en Arlequín?
La carta incluye propuestas como tacos de picaña de Angus, croquetas caseras de rabo de toro, baos de pollo desmechado, tacos de gambas o vieiras gratinadas, entre otras opciones.
¿Qué vida nocturna tiene palma después de cenar?
Si no quieres terminar la noche justo después de la cena, una opción es elegir un local que también tenga coctelería y alguna propuesta de entretenimiento. En Arlequín puedes continuar tomando un cóctel, jugar a alguno de sus juegos de mesa o echar una partida en su máquina arcade.
¿Dónde cenar y tomar cócteles en Palma?
Arlequín combina restauración y coctelería en el mismo establecimiento, por lo que es posible cenar y continuar después con alguno de los cócteles de su carta.
¿Qué hacer en Palma cuando llueve?
Un plan interior que combine cena, coctelería y alguna actividad puede ser una alternativa a terrazas o paseos. Arlequín dispone además de juegos de mesa y una máquina arcade.
